



introducción a la roncopatía
ronquido simple
apnea del sueño
Dr. Enrique Fernández JuliánHospital Clínico UniversitarioValencia, España
(c) 2007roncar.es -roncar
II. SÍNDROME DE APNEA OBSTRUCTIVA DEL SUEÑO O SAOS2.-PERSPECTIVA HISTÓRICA DEL SAOS1980. PRÓTESIS Y SAOSRobin, en 1902, utiliza por vez primera dispositivos de ortodoncia para aliviar el ronquido.
En 1932, Robin describe su eficacia para proteger la VAS en niños con severa micrognatia (síndrome de Pierre Robin).
En 1982, Cartwright y Samelson publican sus resultados acerca del tratamiento del SAOS en 14 pacientes, utilizando una prótesis que denomina Tongue-retaining device (TRD). Posteriormente se ha podido comprobar que este tipo de prótesis es difícil de utilizar y al parecer no es suficientemente útil para el SAOS, por lo que las únicas protesis validadas son las que provocan un Avance de la Mandíbula.
Meier-Ewert y cols., en 1984, publican por vez primera un trabajo acerca del tratamiento del SAOS con Prótesis de Avance Mandibular (PAM), en el 7º Congreso Europeo de Estudio del Sueño. Desde entonces han aparecido numerosas publicaciones (Carrwright, 1985; Calderelli y cols., 1985; Berstein, 1988; Bonham y cols.,1988; Lyon,1990).
Schmidt-Nowara y cols., 1991; George, 1991;Ichioka y cols., 1991; Farrow,1991; Nakazawa y cols., 1992; Clark y cols., 1993; Lowe,1994; Eveloff y cols.,1994; ASDA,1995; Mayer,1995; O´Sullivan y cols.,1995; Isono y cols.,1995; Ferguson y cols., 1996; Clark y cols., 1996; Menn, 1996; Millman,1998; Fleetham y cols., 1998; Johal y cols., 1999; Wilhemsson y cols., 1999; Pancer y cols., 1999; Pantin y cols., 1999; Lowe y cols., 2000; Gale y cols., 2000; Walker-Engstrom y cols., 2000; Lockhart 2000; Cooper, 2000; Mehta,2001.).
Lowe, en 1990, señala que uno de los mecanismos de acción de las PAM es que rotan la mandíbula hacia abajo, provocando así un incremento de la actividad basal del m.geniogloso, que está relacionado con el mantenimiento de la permeabilidad de la VAS.
Strauss, en 1994, comprueba dos de los tres mecanismos de acción de las PAM,: uno es que desplazan la mandíbula y base lingual hacia adelante, y otro es que estabilizan la mandíbula evitando su apertura durante el sueño.
Eveloff y cols., en 1994, refieren que cuando hay un empeoramiento del IAH inicial, también empeora la eficacia de las PAM, en el SAOS.
Isono y cols., en 1995, y Ferguson y cols., en 1997, comprobaron que las PAM producían un aumento de los espacios retropalatal y retrobase lingual (PAS), por la protusión mandibular que provocan. El avance de la mandíbula condiciona un avance de la lengua, debido a las inserciones del m. geniogloso en la apófisis genii, situada en el ápex del arco mandibular, y de los m. milohioideo y pterigoideo, así como de los tejidos blandos asociados. De esta manera se produce un aumento del eje antero-posterior de las VAS.
La American Sleep Disorders Association (ASDA), en 1995, publica los parámetros para el tratamiento del RS y SAOS con PAM. En general estarían indicadas en los casos de RS y SAOS ligero y moderado, cuando no toleren la CPAP, o cuando quede un ronquido o SAOS residual tras cirugía, junto con CPAP, para disminuir la presión, o como tratamiento de corta duración en excursiones a la montaña...
En 1995, Schmidt-Nowara y cols., hacen una revisión de diferentes publicaciones y señalan que la eficacia de las prótesis orales para el RS es de un 73-100%, y de un 51%-70% para el SAOS (criterios de eficacia :reducción de un 50% del IAH inicial o IAH=15 respectivamente), aunque, en general, a mayor IAH menor eficacia.
Ferguson y cols., en 1996, y Pancer y cols., en 1999, señalan que la aceptación de las PAM es mayor que la de la CPAP, en torno a un 80-90%, aunque va disminuyendo con el tiempo.
Petruson, en 1990, Hoijer y cols., en 1992, y Ulfberg y Fenton, en 1997, comprobaron que los Dilatadores Nasales mejoraban subjetivamente el ronquido y la calidad del sueño, pero faltan estudios objetivos, aunque Djupesland, en 2001, observó que, en los pacientes en los que los dilatadores nasales provocaban una mejoría de la resistencia nasal, se producía una disminución del IAH, y una mejoría de la Saturación de O2.
Clark y cols., en 1996, y Ferguson y cols., en 1996, compararon la eficacia de las prótesis con la CPAP, observando que ambas eran eficaces para el SAOS ligero y moderado, pero que la CPAP era más eficaz en los SAOS severos.
Millman y cols., en 1998, han indicado prótesis en SAOS residual tras UPPP.
Rich, en 2000, comprobó la ineficacia, en la mayoría de pacientes, de una almohada, pese a ser aprobada por la FDA para mejorar el RS y el SAOS.
Lowe y cols., en 2000, señalan una disminución del IAH por debajo de 15/h en el 80% de loa pacientes con SAOS moderado, utilizando una determinado tipo de prótesis.
Djupesland y cols., en 2001, comprobaron que los Dilatadores Nasales aumentan las dimensiones de la válvula nasal y disminuyen las resistencias de la VAS.
En 2005, Fernández Julián y cols., en una comunicación en la Reunión Anual de la Sociedad Española ORL y Patología Cérvicofacial, presentan los resultados preliminares del tratamiento con prótesis de avance mandibular en pacientes con SAOS residual tras UPPP, obteniendo una eficacia (criterios de eficacia: reducción del 50% del IAH inicial y un IAH =15/h) del 57,14% cuando IAH>30, y de 81.81% cuando IAH<30. Se comprobó tambien una mejoría estadísticamente significativa en la arquitectura del sueño y en las variables cefalométricas PAS y AH-PM, y aunque la SaO2Min también mejoró esta mejoría no fue estadísticamente significativa.