introducción a la roncopatíaronquido simpleapnea del sueñoDr. Enrique Fernández JuliánHospital Clínico UniversitarioValencia, España(c) 2007roncar.es -roncar
II. SÍNDROME DE APNEA OBSTRUCTIVA DEL SUEÑO O SAOS2.-PERSPECTIVA HISTÓRICA DEL SAOS1581-1900. SÍNDROME DE PICKWICK. PRIMERAS OBSERVACIONES
El primer informe sobre los efectos nocivos de dormir con la boca abierta se debe a Lemnious Levinus (1581), quien advierte sobre la peligrosidad de dormir en decúbito supino, ya que dormir en esta posición puede ocasionar, entre otras cosas, pesadillas y enfermedades.

En 1837 sale a la luz la obra clásica de Charles Dickens, The Posthumous Papers of the Pickwick Club, que hace una magnífica descripción del criado Joe, obeso, roncador, y con excesiva somnolencia diurna, que era capaz de dormirse al poco de sentarse para conducir el coche de caballos.

En 1861, un abogado y pintor, George Catlin, publica su libro ”The Breath of life”, sobre los Indios de América del Norte y Central, señalando que eran mucho más sanos que los habitantes de las ciudades. Los indios, desde la infancia, se les enseñaba a dormir con la boca cerrada, evitando así los efectos adversos de la respiración bucal durante el sueño.

Catlin señaló que la respiración bucal produce “roncadores empedernidos”, de los que “estaban exentos las razas salvajes”. Es probable, según Lavie, que Catlin titulara su libro inspirándose en el Libro del Génesis: ”Dios creó al hombre del polvo de la tierra y le sopló en sus narinas un soplo de vida (the breath of life)”. En la edición de 1890 se cambió el título por el de ”Cierra tu boca y salva tu vida”.

Willian Hill, en 1889, hace referencia a la apnea del sueño en niños, en su trabajo: On some causes of backwardness and stupidity in children: “El niño con aspecto estúpido y perezoso, que frecuentemente padece cefaleas en la escuela, que respira a través de la boca en lugar de por la nariz, que ronca y que está inquieto por la noche y que se despierta con la boca seca por la mañana, bien merece la atención solícita del médico de la escuela”. Hill aboga por aliviar la obstrucción nasal con el fín de disminuir el número de “niños estúpidos”.

Cline, en 1892, hace la primera observación documentada entre respiración nasal obstruida y excesiva somnolencia diurna. Este autor describe el caso de un ingeniero de locomotoras de 37 años que sufría una obstrucción nasal severa y gran tendencia a dormirse pese a los esfuerzos por mantenerse despierto.”Cuando despertaba de una de sus siestas no podía decir dónde estaba o cual era la última estación por la que había pasado. Estaba tan asustado que cogió la baja 2 meses y su problema se solucionó quirúrgicamente.”

Carpenter, en 1892, describe el caso de un paciente con rinitis hipertrófica que refería insomnio y pesadillas, con “deterioro de la voluntad, intelecto, emoción y memoria”. Él autor relaciona este cuadro con la obstrucción nasal.

En 1898, Wells señala que, al corregir la obstrucción nasal en un grupo de pacientes, desapareció su somnolencia diurna excesiva. Refiere, también, haber operado a un paciente de rinitis hipertrófica que presentaba, además de insuficiencia respiratoria nasal, hipoacusia, acúfenos y gran somnolencia durante su trabajo. Unas semanas después de la cirugía comprobó sorprendentemente que se había curado de su sordera y acúfenos, además de su somnolencia. Un caso similar refiere Griffin en 1898.

En 1906, Willian Osler, señala la tendencia que tienen a la somnolencia excesiva los adultos y niños obesos, al igual que el muchacho gordo de la obra de Dickens.